Author Archive for kdcobain

30
Sep

From The Muddy Banks of the Wishkah, datos de canciones

School - Canción que habla acerca de la incestuosa escena de Seattle. Las bandas quieren parecerse a pandillas de preparatoria .

Drain You - Canción (clara y simple) acerca del amor . .

Aneurysm - Habla de la posibilidad de caer en el vicio de la heroina.

Smells Like Teen Spirit - Un Ataque a la apatía de nuestra generación

Been A Son - Esta canción habla acerca de una Chica cuyos padres le están buscando un chico

Lithium - La gente que vive apartada demasiado tiempo se vuelve loca y como último resorte para mantenerse viva recurre a la religión. En nuestra canción, una persona pierde a su chica y a sus amigos y eso le deprime terriblemente. Decide buscar a Dios antes de matarse. La gente necesita ilusiones”. Un grito, un quejido agónico apoyado por palabras. Una narración en primera persona de un colapso nervioso, o una actualización de la descripción Marxista de la religión como “Opio de las masas”. Una oda (tipo de poesía) para desconectar. Todos debemos creer en algo y es fácil creer en alguna religión cuando no hay nada más en lo que creer.

Sliver - Canción Semi-bigrafíca acerca del abandono de tus padres

Spank Thru -

Scentless Apprentice - Basada en al novela “Perfume” escrita por Patrick Suskind, acerca de un creador de perfumes que mata vírgenes para conseguir su escencia

Heart-Shaped Box - Temas de co-dependencia y otras cosas

Milk It - Canción acerca de la co-dependencia, habla mucho de temas médicos.

Negative Creep - La narración en primera persona de una persona antisocial

Polly - Está canción está basada en el secuestro y la tortura de una niña de 14 años

Breed - “Entrar en una Norte America oscura. Casarse a los 18 años, quedarse embarazada, cargar con el niño y … no quererlo” (más texto cínico, el tópico de casarse y tener hijos como sinónimo de estar acabado) “Crecer y ser atrapado por la clase media americana.” Originalmente llamada ‘Imodium’, basada en la medicina que el cantante de Tad usaba en uno de sus Tours por Europa.

Tourette’s - Está canción no tiene un significado concreto, Kurt solamente grita mucho, está basada en el sindrome de “tourette´s, el cual hace que saques tus obsenidades a cualquier hora .

Blew - Canción que transporta completamente a temas que te atrapan

 

 

30
Sep

Unplugged In New York, datos de canciones

About A Girl -Canción escrita a Tracy, la cual fue novia de Kurt y lo amenazó que lo dejaría si no encontraba un trabajo.

Come As You Are - Una anticuada canción de amor en un nuevo tipo de armonía”. “Una canción llena de contradicciones sobre como actuamos en contra de lo que piensa la sociedad que deberíamos actuar.” La sinceridad y la confiaza por encima de todo.

Jesus Doesn’t Want Me For A Sunbeam - Cover de una canción de los Vaselines

The Man Who Sold The World - Cover de una canción de David Bowie

Pennyroyal Tea - Esta canción trata acerca de tomar una desición y pensar en las consecuencias que esta pueda traer haste hacerte sentir culpable. El té al que se refiere la canción es una sustancia que provoca el aborto.

Dumb - La ignorancia es felicidad. Aquí hay una certera felicidad envuelta en el comienzo de un tonto. En esta canción predominan los temas acerca de drogas.

Polly.- Está canción está basada en el secuestro y la tortura de una niña de 14 años

On A Plain - Muchas pequeñas lineas de poesía conteniendo multitemas.

Something in the Way - Canción que cuenta las experiencias que tuvo de Kurt cuando vivió bajo un puente al ser corrido de su casa .

Plateau - Cover de una canción de Los Meat Puppets

Oh Me - Cover de una canción de Los Meat Puppets

Lake Of Fire - Cover de una canción de Los Meat Puppets

All Apologies - Contrariamente a lo que se dice, esta canción no trata acerca de las malas relaciones con Courtney, ya que fue escrita varios años antes de que se casaran. Las letras completas de está canción no han sido cantadas.

Where Did You Sleep Last Night - Cover de una canción de Ledbelly (Huddie Ledbetter)

 

30
Sep

In Utero, datos de canciones

Serve The Servants:
Una canción autobiográfica sobre todas las experiencias de Nirvana, la caza de brujas de Courtney Love, y una sarcástica respuesta al énfasis puesto en el divorcio de los padres de Kurt

Scentless Apprentice:
Basada en la novela “Perfume” de Patrick Suskind, sobre el fabricante de perfumes que mata a vírgenes para su fragancia.

Heart-Shaped Box :
Se podría escribir un libro sobre esta canción. Temas de dependencia y varios temas más.

Rape Me :
En palabras de Kurt, “la canción es una especie de justicia poética. Un tio violó a una chica. El acabó en la cárcel y le violaron.” Algunos la interpretan como los sentimientos de Kurt sobre las “violaciones” de los medios de comunicación.

Frances Farmer :
Una canción sobre la historia de Frances Farmer, quien fue declarada demente y lobotomizada.

Dumb :
La ignorancia es felicidad. Hay una inconfundible y despreocupante felicidad envuelta en las personas que se sienten solas y atontadas. Temas relacionados con las drogas dominan la canción.

Very Ape :
Un ataque al típico hombre macho.

Milk It :
Una canción sobre la dependencia, la pesada carga de temas médicos.

Pennyroyal Tea :
Una canción acerca de las duras decisiones y las difíciles elecciones y la culpabilidad que las sigue. Pennyroyal Tea es una substancia para el aborto.

Radio Friendly Unit Shifter :
Según Kurt esta canción es desechable. Un puñado aleatorio de líneas poéticas descuidadas. El título es una referencia a “Smells Like Teen Spirit”, y el sonido “radio-friendly”.

Tourette’s : Esta canción no tiene significado del todo. Kurt sólo grita mucho. Basada en el síndrome “Tourette”, el cual causa que durante todo el tiempo se esté gritando obscenidades.

All Apologies :
Contrariamente a la creencia popular, esta canción no es sobre Frances y Courtney. Él la escribió para ellas, pero ninguna parte de la canción está realmente aplicada.

 

 

30
Sep

Incesticide, datos de canciones

Dive:
“Aún otra reescritura de la formula grunge.”

Sliver:
Una canción semi-autobiografiíca sobre como fué abandonado por sus padres. Se graba en una hora el 11 de julio. No ve la luz hasta diciembre. El batería es Dan Peters, de Mudhoney.

Stain:
“La hermana de Floyd The Barber”

Been A Son:
Una canción sobre una chica cuyos padres querían un niño.

Turnaround:
Una versión de una canción de Devo, “La mejor canción de Devo”.

Molly’s Lips:
Versión de una canción de los Vaselines, “Nuestra canción favorita de los Vaselines, excluí algún texto de la canción porque no me apetecía escribirlo”

Son Of A Gun:
Versión de una canción de los Vaselines, “Nuestra segunda canción favorita de los Vaselines”.

(New Wave) Polly:
Grabación rápida de Polly del Nevermind, “Mejor hacer una versión power pop antes que una reggae, salsa, o fox trot.”

BeesWax:

Downer:
Kurt intenta una canción política.

Mexican Seafood:
Mexican Seafood : algunas personas parecen creer que esta es sobre la infección de levadura.(yeast infection .. puede ser una enfermedad que se contagia sexualmente).

Hairspray Queen:
“Recordando la primera demo, he llegado a darme cuenta de cómo de increíble fué la New Wave en la que nosotros estuvimos…”

Aero Zeppelin:
“Cristo!!, Si, lanzamos juntos algunos riffs de heavy metal sin ningún orden en particular y les dimos un nombre extraño en homenaje a la unión de nuestros masturbatorios actos favoritos del rock de los años 70.”

Big Long Now:
“ehh… hace mucho tiempo tenía el pelo realmente largo …y estaba metido en el ambiente. Tenía esperanzas que The Psychadelic Furs no me demandaran.”

Aneurysm:
Posiblemente sobre los chutes de heroina, “Una nueva tentativa de volver a nuestras raices New Wave”

30
Sep

Nevermind, datos de canciones

Smells Like Teen Spirit:
Un ataque a la apatia de nuestra generación. ¿De dónde viene el título ‘Smells Like Teen Spirit’? ¿Del desodorante? Un día Kurt y un amigo tenían una discusión sobre la revolución adolescente, ellos, luego estaban borrachos y el amigo de Kurt, escribió sobre la pared: ‘Kurt smells like teen spirit’, Kurt estaba inspirado, pensó en el significado que tendría ser el tipo de persona que puede incitar a una revolución adolescente. Fue y escribió la canción. El piensa que huele como el desodorante. Kurt no había oído nada del desodorante hasta ese momento, asegura usarlo raramente. Smells Like Teen Spirit: se convirtió en un grito contra la apatía de nuestra generación. Surgida de un LP modesto por su presupuesto, se convierte en un himno. Texto cínico y contradicciones. Unos acordes trepidantes. Una guitarra destrozada, por favor, tocarla de nuevo.

In Bloom :
“la reproducción” “Un ataque a la gente que escucha cierta música con una razón equivocada. Imagina, el macho, un tipo con un arma que canta Nirvana, pero no tiene ni idea sobre qué canta.”

Come As You Are :
“una anticuada canción de amor en un nuevo tipo de armonía” “Una canción llena de contradicciones sobre como actuamos en contra de lo que piensa la sociedad que deberíamos actuar.” La sinceridad y la confiaza por encima de todo.

Breed :
“entrar en una Norteamerica oscura. Casarse a los 18 años, quedarse embarazada, cargar con el niño y … no quererlo” (más texto cínico, el tópico de casarse y tener hijos como sinónimo de estar acabado) “Crecer y ser atrapado por la clase media americana.” Originalmente llamada ‘Immodium’, basada en la medicina que el cantante de Tad usaba en uno de sus Tours por Europa.

Lithium :
” La gente que vive apartada demasiado tiempo se vuelve loca y como último resorte para mantenerse viva recurre a la religión. En nuestra canción, un tío pierde a su chica y a sus amigos y eso le deprime terriblemente. Decide buscar a Dios antes de matarse. Para mí es muy difícil comprender la necesidad de este tipo de ilusiones pero también soy capaz de respetarlo. La gente necesita ilusiones”. Un grito, un quejido agónico apoyado por palabras. Una narración en primera persona de un colapso nervioso, o una actualización de la descripción Marxista de la religión como “Opio de las masas”. Una oda (tipo de poesía) para desconectar. Si eres tan paranoico como yo, la letra de esta canción será como un himno para ti. Todos debemos creer en algo y es fácil creer en alguna religión cuando no hay nada más en lo que creer.

Polly
“la violación” (sin más palabras)… “Polly es una canción de amor muy personal acerca de una violación. Le sucedió a una de mis amigas : fue secuestrada y violada por un individuo durante días. Le debía esa canción. Tardé bastante, tenía que eliminar el trauma. La música existía antes que el texto y era tan melódica y accesible que pensé que necesitaba una letra amarga para atenuar su belleza. Enseguida se nos acusó de promover la violación, cuando es todo lo contrario. Más o menos como sucedió con Steve Albini, que fue atacado a propósito del nombre de su grupo, “Rapeman” (Violador). Nunca hizo una apología de la violación. Lo escogió por su connotación chocante. Enseguida pensé que era una palabra dominante, que te hacía reflexionar sobre la violación”. Basado en el secuestro real de una niña de 14 años y de su tortura.

Territorial Pissings :
“En el reino de los animales, el macho a menudo orina en ciertas áreas para marcar su territorio. Observo a algunos hombres muy machos que reaccionan ante el sexo y el poder de la misma manera. Me gustaría ver a esas almas perdidas colgadas de sus testículos con páginas de un manifiesto pegadas a sus cuerpos”. “… Territorial Pissings es otro ataque frontal contra la violencia corriente de los machos, contra esos tíos que empinan el codo juntos, se pelean y mean como animales para delimitar su territorio. Yo estaba constantemente rodeado de individuos que actuaban así. (…) Por esa razón tardé mucho tiempo en hacer amigos. Yo sabía que no tenía en absoluto esas tendencias machistas, y sin embargo esperaban que actuara como ellos… Por ello me encerraba en la habitación la mayor parte del tiempo”. Frenética canción anti-machista. Tres acordes y un ritmo trepidante. Agarrate al sillón que despegamos!! “Nunca conocí un hombre sabio, y si así fué, era mujer.” Sobran los comentarios.

Drain you:
“Si lo pienso bien, todas las canciones de este álbum hablan de amor o de confusión, que normalmente es el resultado del amor. Gritos de confusión sobre el amor y la falta de comprensión en las relaciones, no sólo con tu pareja sino con cualquier otra persona, contigo mismo, con los animales, etc” “Una canción sobre (llana y simplemente) amor.”

Lounge Act :
Una canción sobre tener cierta vision y empezar asfixiado por una relación.

Stay Away :
“Un ataque a cualquier pandilla de conformistas.” Llamada originalmente ‘Pay To Play’ y registrada con ese nombre. En el último minuto, un cambio de gusto causó el cambio del nombre. Alejate conformista!! desaparece!! Nada más que decir.

On A Plain:
“Muchas pequeñas líneas de poesía tienen muchos temas.”

Something in the way:
Una canción sobre las experiencias de Kurt viviendo bajo un puente cuando fue echado de casa. Cuando no tienes un hogar, la vida se ve de un modo diferente. ¿No Kurt? Simple y bella canción (¿no lo son todas?), dos acordes y una voz arrastrándose por debajo del puente.

 

30
Sep

Bleach, datos de canciones

Blew:
Chris abre el disco con el gruñido de su bajo. Los demás instrumentos se arrastran intentandolo seguir. Canción sobre los arrestos ilegales. La letra lo dice todo. “Si no lo tienes en cuenta, quisiera soplar. Si no lo tienes en cuenta…” “Pudistes hacer cualquier cosa”

Floyd The Barber:
Una canción sobre una pequeña ciudad que va mal, el título está sacado de un personaje del show The Andy Griffith Show. Todo el mundo lo apaga para ser un asesino de masas. La canción también enseña el miedo a la castración freudiana. Un tema inspirado en la experiencia social de Kurt y Chris durante sus años en Aberdeen.

About A Girl:
Una canción escrita para una novia de Kurt (Tracy), ella le amenazó con dejarle si no conseguía un trabajo. De no ser por este tema, después de escuchar el LP entero, el oyente andaría ya dándose cabezazos contra la pared.

School:
Una canción sobre la incestuosa escena en Seatlle. Las bandas dan la impresión de que se parecen al típico cliqué de la high school.

Love Buzz:
Versión de un grupo Holandés llamado Shocking Blue. Love Buzz, número uno para siempre.

Paper Cuts:
Parte de la letra está basado en una hecho real de una familia con la que Kurt estaba familiarizado, ellos encerraban a sus hijos en una habitación. Otra letra que tiene que ver con los padres y su negligencia.

Negative Creep:
Una descripción en primera persona de una persona antisocial. Rabia cien por cien pura.

Scoff:
Una canción dirigida directamente hacia la gente que no creía en las aspiraciones musicales de Kurt. ¿Que incredulos no?

Swap Meet:
Una batalla de sexos ambientada en los mercadillos de domingo.

Mr.Moustache :
Habla con claridad contra la típica imagen del hombre machista.

Sifting :
Coge las figuras de predicadores y profesores y las menciona como la autoridad.

Big Cheese:
Esa canción está escrita sobre la presión que Jonathan Poneman (cabeza de Sub Pop) puso sobre la banda.

Downer:
Intento de Canción sobre Política de Kurt.

30
Sep

[Entrevista] Revista R. Stone

 

El viernes 8 de abril de 1994, en su casa de Seattle, fue encontrado el cadáver de Kurt Cobain, cantante y guitarrista de Nirvana. Tenía sobre el pecho la escopeta calibre 20 con la que puso fin a su vida. Tres meses antes, el 27 de enero, ROLLING STONE le había realizado este reportaje revelador. Millones de álbumes vendidos, algunas canciones que interpretaron el sentimiento de una generación y una muerte trágica a los 27 años; ingredientes básicos que convirtieron a la estrella del grunge en, quizá, la última gran leyenda del rock.
- Por David Fricke.

 

Kurt Cobain, despeinado y con el torso desnudo, se detiene en la escalera del backstage que lo lleva al camarín de Nirvana, le ofrece a un visitante un sorbo de su té posrecital y, con voz indiferente y distante, dice: “Me alegra mucho que hayas podido venir al show más horrible de la gira”.

 

Tiene razón. Esta noche -la segunda y última presentación de Nirvana en el Aragon Ballroom de Chicago- salió realmente para el diablo. Hace apenas una semana que el grupo empezó su gira norteamericana, la primera que emprende en dos años.

El sonido cavernoso de la sala logró que hasta torpedos corrosivos como “Breed” y “Territorial Pissings” sonaran como bolas de riffs, y Cobain se vio acosado toda la noche por problemas con los monitores de la guitarra y de la voz. Hubo, sin embargo, momentos de excelencia: cuando el aullido áspero de Cobain atravesó el eco profundo del Aragon en el estribillo tenso y explosivo de “Heart-Shaped Box” o cuando Pat Smear (ex Germs), guitarrista invitado de la gira, contribuyó con su rasgueo fervoroso en la versión corta e impresionante de “Sliver”. Pero no tocaron “Smells Like Teen Spirit”. Y cuando se encendieron las luces, el volumen de los abucheos subió. Condicionado por el mito que la prensa mantiene acerca del líder de Nirvana -”un esquizofrénico molesto, quejoso y boleado” como bien resume él mismo-, esperaba que Cobain echara al sonidista, cancelase esta entrevista y se encerrara malhumorado en la habitación del hotel. Pero no fue así. El cantante y guitarrista de 26 años pasa sus momentos de descanso en el backstage dedicándose a su hija de un año, Frances Bean Cobain, una rubiecita hermosa que corretea por la sala mientras sonríe a todo aquel que se le cruce. Más tarde, ya de regreso en el hotel (donde se aprovisionó con nada más que un atado de cigarrillos y dos botellas de agua mineral del minibar), Cobain está con ánimo meditabundo y se esfuerza por explicar que, en realidad, el éxito no es una porquería -al menos no tanto como antes- y que su vida es muy buena. Cada vez mejor.

Con voz soñolienta y ronca recuerda la primera crisis de confianza que tuvo después del éxito incontrolable de Nevermind: “Fue tan rápida y explosiva”, dice, “que no pude manejarla. Si existiera algún curso para aprender a ser estrella de rock, me habría gustado inscribirme. Tal vez me habría ayudado”.

“Todavía leo esas descripciones de estrellas de rock en alguna revista: y “, comenta. “Y nunca en mi vida fui tan feliz como ahora. En especial esta semana, porque los conciertos vienen saliendo muy bien, salvo el de hoy. Soy mucho más feliz de lo que muchos creen”.

Durante 1993, Cobain hizo algunos desvíos largos y difíciles para llegar adonde está. Mientras Nirvana grababa In Utero, su tan esperado trabajo de estudio después de Nevermind, hubo muchos cambios de último momento en los títulos y en los temas. También una discusión pública entre el grupo, su sello discográfico -DGC- y el productor Steve Albini acerca del potencial comercial que tenía (o no) el disco. El matrimonio de Cobain y la cantante punk-noir Courtney Love, del grupo Hole (que les viene como anillo al dedo a los chismosos del rock desde que la pareja se casó, en febrero de 1992), volvió a aparecer en los medios en junio de 1993, cuando la policía de Seattle arrestó a Cobain por un supuesto ataque contra Love durante una pelea doméstica. La policía encontró tres armas de fuego en la casa, pero no hubo denuncia y el caso fue cerrado.

También en 1993, Cobain admitió que, tal como se rumoreaba desde hacía tiempo, era adicto a la heroína, y afirmó que la consumía -al menos en parte- para calmar sus fuertes dolores crónicos de estómago. O, como prefiere explicarlo en esta entrevista, “para medicarme”. Pero ya no la consume más, asegura, y agrega que, gracias a una nueva medicación y a una dieta mejor, su aparato digestivo está recuperándose.

Pero los orígenes de su desasosiego, tanto público como personal, se remontan a algo mucho más distante. El músico nació cerca de Aberdeen (Washington), un pueblo de taladores, y -al igual que el bajista de Nirvana, Krist Novoselic, el baterista Dave Grohl y un alto porcentaje de los jóvenes seguidores del grupo- viene de una familia desmembrada: su padre, mecánico de autos, y su madre, secretaria, se divorciaron cuando él tenía 8 años.

A temprana edad, Cobain aspiraba a ser artista publicitario; de hecho, ganó unos cuantos concursos de arte en el colegio secundario. (Actualmente diseña gran parte de la artística de Nirvana; hizo el collage del feto de plástico que aparece en la contratapa de In Utero, por el cual Kmart y Wal-Mart prohibieron el disco.) No obstante, después del colegio, Cobain dejó de lado una beca para una escuela de arte y se dedicó a la vagancia adolescente: trabajaba (cuando le daba por trabajar) como plomo con los Melvins, una banda punk de su pueblo, y pasaba su tiempo componiendo canciones.

“Nunca quise cantar”, insiste ahora. “Lo que quería era tocar la guitarra rítmica: quedarme oculto detrás del resto, tocar y nada más. Pero durante esos años del colegio secundario en los que tocaba la guitarra en mi habitación, al menos tuve la intuición de que tenía que componer mis propios temas”.

Durante mucho tiempo, una vez que los Nirvana pasaron de tener un contrato con el sello menor Sub Pop a catapultarse como superdioses del grunge -en 1994 ganaron los premios a Mejor Grupo y a Mejor Álbum en la Escuela de Críticos de ROLLING STONE-, a Cobain le costó decidir si su talento era una bendición o una maldición. Finalmente terminó por darse cuenta que es ambas cosas a la vez. Le molesta que lo consideren más un ídolo que un cantautor, aunque teme que In Utero marque el final del sonido típico de Nirvana cristalizado en “Smells Like Teen Spirit”. Cobain sigue desconfiando totalmente de la industria musical, pero comenta que dio un giro de 180 grados respecto de su actitud hacia las masas de aspirantes a punks que siguen a Nirvana. “Ahora no los juzgo tanto como antes”, explica, casi como si pidiera perdón. “Acepté por qué ellos están ahí y por qué nosotros estamos acá. Ya no me molesta ver a un cavernícola con bigotes, loco, borracho, cantando cuando tocamos . Ahora eso me da vuelta la cabeza”.

“Me liberé de muchas presiones durante este último año y medio, cuenta Cobain, y el alivio se le oye en la voz. “Todavía sigo un poco asombrado”, dice, y pasa a enumerar aquellas cosas que lo satisfacen: “Editar este disco. Mi familia. Mi hija. Juntarme con William Burroughs y grabar un disco con él. Son cositas que nadie reconocería ni consideraría importantes. Y todo tiene mucho que ver con esta banda. Si no fuera por este grupo, jamás se habrían dado esas cosas. Estoy muy agradecido, y cada mes llego a conclusiones más optimistas.” “Lo único que espero”, agrega con una sonrisa, “es que tanta dicha no me aburra. Creo que siempre seré lo suficientemente neurótico como para hacer algo extraño”.

-Además de todo lo que salió mal en el recital de hoy, no tocaron “Smells Like Teen Spirit”. ¿Por qué?

-Tocar ese tema hubiera sido la gota que colmara el vaso (sonrisa de desagrado. Todo habría sido dos veces peor que lo que fue. Ni siquiera me acuerdo del solo de guitarra de “Teen Spirit”. Tardaría cinco minutos en sentarme y aprenderlo, pero no me interesan esas cosas. No sé si de tan holgazán que ya no me importa o qué. Todavía me gusta hacer “Teen Spirit”, pero es casi una vergüenza tocarlo.

-¿En qué sentido? ¿Todavía te molesta el enorme éxito que tuvo?

-Sí. Todo el mundo hizo mucho hincapié en esa canción. Produce una reacción fuerte, porque la gente la vio por MTV un millón de veces. Les martillaron el cerebro con ese tema. Pero me parece que escribí muchos otros que son tan buenos como ése, si no mejores, como “Drain You”. Ese es, sin duda, tan bueno como “Teen Spirit”. Me encanta la letra, y nunca me canso de tocarlo. Tal vez si tuviera tanto éxito como “Teen Spirit” no me gustaría tanto. Pero no puedo, sobre todo en un recital malo como el de hoy, hacer el esfuerzo de tocar “Teen Spirit”. Literalmente, quiero tirar la guitarra al piso e irme. No puedo fingir que lo paso bien cuando hago ese tema.

-Pero lo habrás pasado bien cuando lo escribiste.

-Habíamos ensayado durante unos tres meses. Estábamos esperando el momento de firmar contrato con DGC, y Dave (Grohl) y yo vivíamos en Olimpia (Washington), y Krist (Novoselic) vivía en Tacoma (Washington. Viajábamos a Tacoma todas las noches para ensayar y tratábamos de componer canciones. Yo intentaba de escribir la canción pop por excelencia. Más que nada, trataba de robar cosas de los Pixies. Tengo que admitirlo (sonrisas. La primera vez que escuché a los Pixies me sentí tan identificado que tendría que haber formado parte de ese grupo, o por lo menos, de una banda que hiciera cobres de ellos. Tomamos su sentido de la dinámica: una parte suave y tranquila, y después otra fuerte y potente.

El riff de “Teen Spirit” era un rotundo cliché. Se parecía a un riff de Boston o a “Louie Louie”. Cuando se me ocurrió la parte de la guitarra, Krist me miró y dijo: “Qué ridículo”. Hice que el grupo la tocara durante una hora y media.

- ¿De dónde salió el verso “Aquí estamos, entreténgannos?”

- Eso decía yo, para romper el hielo, cada vez que llegaba a una fiesta. Muchas veces, cuando estás parado con gente en un lugar, hay una onda muy aburrida e incómoda. Entonces decía: “Bueno, aquí estamos, entreténgannos. Ustedes nos invitaron”.

-¿Qué sentiste cuando algo que escribiste en broma, como homenaje a uno de tus grupos preferidos, se convirtió en el himno nacional del grunge?

- En realidad, por un tiempo tuvimos lo nuestro. Durante unos años, en Seattle fue el Verano del Amor, y estuvo bárbaro. Poder saltar y caer encima del público con la guitarra y que me sostuvieran y me pasearan hasta el fondo de la sala y después me volvieran a llevar al escenario sin hacerme daño… Era una celebración de algo que nadie podía definir.

Pero cuando pasó a ser de consumo masivo, se terminó. Y me cansé que me diera vergüenza. Estoy más allá de eso.

- Esta es la primera gira por los Estados Unidos que hacen desde el otoño (boreal) del 91, justo antes de que estallara Nevermind. ¿Por qué tardaron tanto en volver a salir de gira?

-Necesitaba tiempo para poner la mente en orden y reacomodarme. Fue un choque muy fuerte para mí, y tenía la impresión de que en realidad necesitaba salir de gira porque ganaba un montón de plata. Millones de dólares. Ocho a diez millones de discos vendidos: me parecía muchísima plata. Así que decidí tomármelo con calma y disfrutarla.

No quiero ponerlo como excusa -además el tema salió demasiadas veces-, pero el problema que tengo en el estómago es una de las principales limitaciones que nos impidieron hacer giras. Estuve mucho tiempo con eso. Pero después de sentir dolor crónico durante cinco años, cuando termina ese quinto año, estás literalmente loco. Yo no podía resolver nada. Estaba más esquizofrénico que un gato mojado cuando lo muelen a palos.

-¿En qué medida crees que canalizaste ese dolor físico en tus composiciones?

-Esa pregunta da miedo porque, obviamente, si una persona sufre algún tipo de problemas en su vida, por lo común eso se ve reflejado en la música, y a veces es muy beneficioso. Creo que es probable que haya ayudado. Pero daría cualquier cosa por estar bien de salud. Quería dar esta entrevista después de haber estado de gira un tiempo; hasta ahora, esta fue la gira que más disfruté en mi vida. En serio.

No tiene nada que ver con que los recitales se hagan en lugares más grandes ni con que la gente nos chupe más el culo. Sucede que ya no me duele el estómago. Y ahora como. Ayer a la noche me comí una pizza enorme. Fue magnífico poder hacer eso. Y me levanta el ánimo. Pero, por otra parte, siempre tuve miedo a no ser tan creativo si perdía el problema del estómago. ¿Quién sabe? (Silencio) En este momento no tengo ninguna canción nueva.

Hasta ahora, de las sesiones de cada disco que hicimos, siempre nos sobraron entre uno y tres temas. Y en general fueron canciones muy buenas que nos gustaban mucho, así que siempre tuvimos algo en qué confiar: un hit o algo superior a la media. Así que el próximo disco va a ser muy interesante, ya que no me quedó nada de nada. Es la primera vez que empiezo de cero. No sé qué vamos a hacer.

-Uno de los temas que sacaste de In Utero a último minuto fue “I Hate Myself an I Want to Die” (Me odio y quiero morir. ¿Cuánto tenía de literal?

-Lo mismo que tiene de literal un chiste. Nada más que un chiste. Y en parte por eso decidimos dejarlo fuera. Sabíamos que la gente no se iba a dar cuenta; se lo iban a tomar demasiado en serio. Era totalmente satírico, una burla a nosotros mismos. Me consideran un esquizofrénico molesto, quejoso y boleado que se quiere suicidar todo el tiempo. “Nada lo satisface”. Y me pareció un título gracioso. Durante mucho tiempo quise usarlo como título del disco, pero sabía que la mayoría de la gente no lo iba a entender.

-¿Alguna vez te consumió la angustia, el dolor o la furia a tal punto que hayas querido suicidarte?

-Durante cinco años, mientras tenía el problema del estómago, sí. Me quería suicidar todos los días. Muchas veces estuve muy cerca. Perdón por decirlo de manera tan directa. Llegué al extremo de estar de gira, acostado en el piso, vomitando aire porque mi estómago rechazaba el agua. Y después, en 20 minutos, tenía que dar un recital. Cantaba y tosía sangre.

Eso no es vida. Me encanta hacer música, pero había algo que estaba mal. Así que decidí medicarme.

-De todos modos, aunque sea una sátira, una canción como esa puede ser delicada. Hay muchos chicos que, sea por el motivo que fuere, tienen tendencias suicidas.

-Eso define bastante a nuestro grupo. Es esas dos contradicciones: es satírico y serio a la vez.

-¿Qué tipo de cartas reciben hoy de sus admiradores?

-(Silencio prolongado) Antes me la pasaba leyendo cartas y estaba muy metido con eso. Pero estuve tan ocupado con este disco, el video, la gira, que ni siquiera me tomé la molestia de mirar una sola carta, y me siento muy mal por eso. Ni siquiera pude juntar la energía suficiente para sacar nuestro fanzine, que era una de las cosas que íbamos a hacer para combatir los comentarios desfavorables, para poder mostrar un aspecto más realista del grupo.

Pero es muy difícil. Tengo que reconocer que terminé haciendo lo mismo que hacen -o se ven obligados a hacer- otras estrellas del rock. Es decir, no poder contestar las cartas, no poder estar al día con la música actual; estoy encerrado. El mundo exterior me resulta bastante ajeno.

Siento que tengo mucha, mucha suerte de poder ir a un boliche. Hace poco tuvimos una noche libre en Kansas City, Missouri, y Pat (Smear) y yo no teníamos la menor idea de dónde estábamos ni adonde podíamos ir. Entonces llamamos a la radio universitaria de la ciudad y preguntamos que había para hacer. ¡Y no sabían! Así que entramos por casualidad en un bar, y estaban tocando los Treepeople, de Seattle.

Y resultó que conocí a tres personas muy, muy agradables, chicos con muy buena onda, que tocaban en grupos. Lo pasé bárbaro con ellos, toda la noche. Los invité al hotel y se quedaron ahí. Pedí que les llevaran servicio de habitación; tal vez me pasé de rosca por tratar de ser servicial, pero fue estupendo saber que todavía puedo hacer esas cosas, que todavía puedo encontrar amigos.

Y no me parecía que fuera posible. Hace unos años estábamos tocando en un boliche de Detroit y aparecieron unas diez personas. Al lado había un bar. Allí entró Axl Roses con diez o quince guardaespaldas. Era un despliegue escénico enorme; toda la gente lo adulaba. Si hubiera entrado solo, no habría sido nada del otro mundo. Pero él quería eso. Uno genera atención para recibir atención.

-¿Qué piensas de Pearl Jam actualmente? Circularon rumores de que tu y Eddie Vedder iban a estar juntos en esa tapa de la revista “Time”.

-No quiero hablar de eso. Una de las cosas que aprendí es que atacar a los demás no me sirve de nada. Todo fue una pena, porque el problema de la enemistad entre Pearl Jam y Nirvana duró mucho tiempo y está a un paso de solucionarse.

-Nunca quedó del todo claro de qué se trató la enemistad con Vedder

-Es que nunca existió. Hablé mal de ellos porque no me gustaba el grupo. En ese entonces no conocía a Eddie. Fue mi culpa; tendría que haber hablado mal de la compañía discográfica y no de ellos. Los comercializaron, probablemente no contra la voluntad de ellos pero sí haciéndolos penderse en la movida del grunge sin que se dieran cuenta.

-¿No sientes empatía con ellos? Sufrieron tanta presión como ustedes con respecto al disco siguiente al que los catapultó a ala fama.

-Sí, siento empatía. Sólo que estoy seguro de que ellos no se mataron por desafiar a su público tanto como nosotros con este disco. Son un grupo de rock seguro. Son un grupo de rock agradable que gusta a todos (Risas) ¡Dios mío!, otras veces tuve en la cabeza frases mucho mejores sobre el tema.

Me irrita un poco saber que trabajamos como burros de carga para hacer todo un disco con canciones que son lo mejor que podemos lograr. Voy a alimentar mi ego diciendo que somos mejores que muchas otras bandas que andan dando vueltas. Me di cuanta de que en un disco necesitas apenas un par de canciones pegadizas, y el resto puede ser cualquier cagada afanada de Bad Company, y no importa. Si yo fuese astuto, me habría guardado la mayoría de los temas de Nevermind para ir sacándolos con cuentagotas durante un lapso de quince años. Pero no puedo. Todos los discos que me gustaron en mi vida fueron obras que ofrecían una canción excelente atrás de otra: Rocks, de Aerosmith; Never Mind the Bollocks, de los Sex Pistols…; Led Zeppelín II; Back in Black, de AC/DC.

-También te declaraste un gran admirador de Los Beatles.

-Ah, sí. John Lennon era sin lugar a duda mi beatle preferido, definitivamente. No sé qué parte escribió cada uno de las canciones de Los Beatles, pero Paul McCartney me da vergüenza ajena. Era obvio que Lennon estaba desequilibrado (risas). Así que ahí encontré un punto de contacto.

Y por lo que leí en los libros -y eso que soy muy escéptico con respecto a lo que leo, particularmente en libros de rock-, me dio mucha lástima Lennon. Estar encerrado en ese departamento. Aunque estaba perdidamente enamorado de Yoko y de su hijo, su vida era una cárcel. Estaba preso. No es justo. Ese es el quid del problema que tengo con la fama: el modo que tiene la gente de tratar a los famosos. Hay que cambiar eso; es necesario.

Por más que te esfuerces, suena como si te estuvieras quejando. Entiendo cómo pude ser que una persona se sienta así y casi se obsesione con eso. Pero es muy difícil convencer a la gente de que afloje. Paren la mano, respeten un poco. Todos cagamos igual (risas).

-Es posible que In Utero sea el disco más esperado, comentado y discutido de 1993. ¿No sentiste en algún momento, durante todos los cambios de título y el alboroto que armó Steve Albini en los medios, que todo empezaba a ser una estupidez? Al fin y al cabo, no es más que un disco.

-Sí, pero estoy acostumbrado (risas). Mientras grabábamos el disco, eso no pasaba. Se hizo muy rápido. Todas las pistas básicas se terminaron en una semana. Y yo hice el ochenta por ciento de las voces en un día: en unas siete horas. Justo enganché bien. Era un buen día para mí, y seguí de corrido.

-¿Y cuál fue el problema?

-No fueron las canciones. Fue la producción. Tardamos muchísimo en descubrir cuál era el problema. No nos dábamos cuenta. No teníamos la menor idea que por qué no sentíamos la misma energía que teníamos con Nevermind. Al final llegamos a la conclusión de que las voces necesitaban más volumen y que el bajo era totalmente inaudible. No oíamos ni media nota de lo que tocaba Krist.

Me parece que algunas canciones de In Utero podrían haber quedado un poquito más limpias. Sin lugar a duda, “Pennyroyal Tea”. Esa no está bien grabada. Tiene algún problema. Habría que haberla grabado como Nevermind, porque estoy seguro que es una canción fuerte, un hit. Estamos dándole vueltas a la idea de regrabarla o remezclarla.

Es una lotería. Es muy extraño lo de este disco. Nunca en mi vida estuve tan confundido, pero al mismo tiempo nunca estuve tan satisfecho con lo que hacía.

- Hablemos de tus composiciones. Tus mejores temas -”Teen Spirit”, “Come As You Are”,”Rape Me”, “Pennyroyal Tea”- siempre tienen una primera parte aplacada y taciturna. Después viene es estribillo a todo volumen y te noquea. ¿Qué haces primero: la primera parte o el estribillo matador?

- (Silencio prolongado y luego sonrisa) No sé. La verdad es que no sé. Supongo que empiezo con la primera parte y después paso al estribillo. Pero me estoy cansando de esa fórmula. Y es una fórmula. Y no da para mucho. Nos está cansando bastante a todos.

Es un estilo dinámico. Pero uso solamente dos de las dinámicas, y podría usar muchas más. Krist, Dave y yo trabajamos con esa fórmula desde hace tanto tiempo -la de ir de lo tranquilo a lo fuerte- que literalmente nos está empezando a aburrir. Es como decir: “Bueno, tengo este riff. Lo voy a tocar tranquilo, sin distorsión, mientras canto la primera parte. Y ahora agreguémosle distorsión y toquemos más fuerte la batería”.

Quiero aprender a variar entre las dos cosas, ir y volver; en cierto sentido, casi hacerme psicodélico, pero con mucha más estructura. Es muy difícil, y no sé si, como músicos, somos capaces de hacer eso.

- Hay canciones, como “Dumb” y “All Apologies”, que sugieren que ustedes están buscando un modo de llegar a la gente sin recurrir al efecto de la guitarra explosiva.

-Totalmente. Ojalá hubiéramos podido escribir algunas canciones más como esas para todos los otros discos. Incluso, poner “About A Girl” en Bleach fue un riesgo. Yo estaba muy metido con el pop, me encantaba R.E.M. y me gustaba todo lo que fuese música de los 60. pero había mucha presión en ese ambiente social, el underground; una presión parecida a la que uno siente en el colegio secundario. Y, en ese ambiente, poner en un disco de grunge una canción pop, discordante, al estilo R.E.M., fue arriesgado.

Hasta ahora no logramos mostrar el aspecto más suave y dinámico de nuestro grupo. El sonido potente de la guitarra es lo que quieren escuchar los chicos. Nos gusta tocar eso, pero no sé por cuanto tiempo más voy a poder gritar con todas mis fuerzas noche tras noche durante un año entero de giras. A veces me gustaría haber seguido el camino de Bob Dylan, para cantar canciones que no me dejaran sin voz todas las noches, y poder así, si quisiera, desarrollar una trayectoria.

- ¿Y eso qué significa para el futuro de Nirvana?

- Es imposible que prediga el futuro y asegure que voy a poder tocar las canciones de Nirvana dentro de diez años. De ninguna manera. No quiero tener que recurrir a lo que hace Eric Clapton. No por despreciarlo, en absoluto; le tengo un respeto enorme. Pero no quisiera tener que cambiar las canciones para que se adapten a mi edad (risas).

- La canción de In Utero que desató más controversia es “Rape Me”. Tiene un gancho espectacular, pero hubo objeciones al título y a la letra, no solo por parte de musicalizadores de radio temerosos, sino también por algunas mujeres que consideran irrespetuoso que un hombre use con esa libertad una palabra tan fuerte y provocativa.

- Entiendo ese punto de vista y lo escuché en muchas oportunidades. Oscilé varias veces entre arrepentirme y tratar de defenderme. En esencia, traté de escribir un tema que apoyara a las mujeres y tratase el tema de la violación. En estos últimos años, a la gente le costó tanto entender nuestro mensaje, lo que tratamos de transmitir, que decidí ser lo más atrevido posible. ¿Con cuánta fuerza tengo que arremeter con esta idea? ¿De qué tamaño tienen que ser las letras? No es una imagen agradable. Pero una mujer que sufre una violación, que está furiosa por la situación… es como si dijera : “Dale, viólame, sigue adelante, porque ya vas a ver”. Yo creo fervorosamente en el karma, y ese hijo de puta al final va a tener su merecido. Lo van a agarrar, va a ir a la cárcel y lo van a violar a él. “Así que viólame, sí dale de una vez. Porque te va a pasar algo peor”.

- ¿Qué le pareció la canción a Courtney, tu esposa, cuando la escucho?

- Creo que entendió. Es probable que a ella se la halla explicado mejor de lo que te la expliqué a ti. Además, quiero dejar en claro que realmente, honestamente, no busque desatar ninguna controversia con esa canción. Era lo último que quería. No queríamos editarla con el propósito de que los padres se enojaran ni para que las feministas nos rompieran las pelotas, ni nada de eso. Yo desprecio totalmente a cualquiera que pueda hacer algo así (a una mujer). Es mi forma de decir: “Hácelo una vez y quizás te salgas con la tuya. Hácelo cien veces. Pero ya vas a ver”.

- Cuando te arrestaron este verano por la denuncia de violencia doméstica, Courtney reconoció ante la policía que tenías armas de fuego en tu casa. ¿Por qué sientes que las necesitas?.

- Me gustan las armas. Disfruto cuando tiro.

- ¿Dónde? ¿A qué le tiras?

- (Risas) Cuando salimos al bosque; a una línea de tiro. No es una línea de tiro oficial, pero en este condado está permitido considerarla así. Hay un acantilado bien grande, así que no hay posibilidades de tirar por encima del acantilado y lastimar a alguien. Y no hay nadie en kilómetros a la redonda.

- Sin intenciones de ponerme muy políticamente correcto, ¿no te parece peligroso tenerlas en tu casa, en especial por tu hija, Frances?

- No. Es por protección. Yo no tengo guardaespaldas. A algunas personas muchísimo menos famosas que yo o que Courtney las acechan y las asesinan. O puede ser que justo entre alguien que busque una casa para robar. Tenemos un sistema de seguridad. De hecho, tengo un arma cargada, pero está en un lugar seguro, en un armario, bien arriba, en un estante al que Frances no puede llegar nunca.

Y tengo una M-16, con la que me divierte tirar. Es el único deporte que me gusta. No es que esté obsesionado ni que sea permisivo al respecto. En realidad, no pienso mucho en este tema.

- ¿Qué opina Courtney de tener armas en tu casa?

- Ella estaba conmigo cuando la compré. Te digo una cosa: yo no soy muy violento. No podría hacerle frente a alguien que entrara con un revolver o con un cuchillo. Pero tampoco me voy a quedar parado mirando cómo matan a puñaladas o violan a mi familia. Si alguien hiciera eso, le volaría la cabeza sin pensarlo dos veces. Es por motivos de protección. Y a veces es divertido salir a tirar. (Silencio) Tiro al blanco. Que quede claro (risas).

- Por lo general se supone que alguien que vendió unos cuantos millones de discos vive realmente a lo grande. ¿Eres muy rico? ¿Te sientes muy rico? Se dijo que querías comprarte una casa nueva para instalar un estudio, pero tu contador te dijo que no te alcanzaba la plata.

- Es verdad, no me alcanza. Hace poco me dieron un cheque por unas regalías de Nevermind, que es por bastante plata. Pero es extraño, muy extraño. Cuando vendíamos un montón de discos durante la época de Nevermind, pensaba: “¡Dios mío! Voy a tener 10 millones, 15 millones de dólares”. Y no es así. No vivimos a lo grande. Yo sigo comiendo fideos con queso marca Kraft, porque me gustan y estoy acostumbrado. No derrochamos.

No culpo a los chicos si creen que alguien que vende 10 millones de discos es millonario y tiene solucionada la vida. Pero no es así. El año pasado gasté un millón de dólares y no tengo la menor idea de cómo lo hice. En serio. Compré una casa de 400 mil dólares. Pagué 300 mil y pico de impuestos. ¿Qué más? Le presté algo de plata a mi mamá. Me compré un auto. Y listo.

- No tienes mucho para mostrar por el millón que gastaste.

- Es impresionante. Uno de los dos principales motivos por los que no salimos de gira cuando Nevermind tenía tanto éxito en los Estados Unidos fue porque pensé: “Al carajo. ¿Por qué voy a salir de gira? Tengo dolor de estómago crónico. Tal vez me muera mientras estoy de gira. Estoy vendiendo un montón de discos. Con un millón de dólares puedo vivir por el resto de mis días”. Pero ni siquiera tiene sentido tratar de explicárselo a un chico de 15 años. Yo nunca lo habría creído.

- ¿Te preocupa el impacto que tiene sobre Frances tu trabajo, tu estilo de vida y tu lucha contra la fama? Hoy parecía de lo más satisfecha dando vueltas por el vestuario, pero supongo que para ella es un mundo raro.

- Estoy bastante preocupado por eso. Al parecer, siente atracción por cualquiera. Quiere a cualquiera. Y me pone triste saber que va de acá para allá. Tenemos dos niñeras: una permanente y otra mujer mayor que la cuida los fines de semana. Pero cuando la llevamos de gira, está con gente todo el tiempo y no va muy seguido a la plaza. Hacemos todo lo que podemos; la llevamos a cosas para niños. Pero este es un mundo completamente distinto.

- En “Serve the Servants” cantas: “Traté de tener un padre / pero en cambio tuve un papá”. ¿Te preocupa cometer los mismos errores como padre que los que pueden haber cometido contigo cuando eras niño?

- No. Eso no me preocupa en absoluto. Mi padre y yo somos personas muy distintas; sé que soy capaz de demostrar muchísimo más afecto que mi papá. Incluso si Courtney y yo llegáramos a divorciarnos, yo nunca permitiría que delante de Frances viviéramos una situación donde hubiese mala onda entre nosotros. Esas cosas le pueden joder la vida a un niño, pero suceden porque los padres no son muy inteligentes.

No creo que Courtney y yo estemos tan hechos mierda. Toda la vida nos faltó amor, y lo necesitamos tanto que si algún objetivo tenemos, ése es darle a Frances todo el amor que podamos, todo el apoyo que podamos. Es lo único que sé que no va a salir mal.

-¿Cómo fueron las relaciones entre los integrantes de Nirvana durante este último año?

-Cuando yo tomaba droga, muy malas. No había comunicación. Krist y Dave no entendían el problema con la droga. Nunca habían tocado las drogas. Para ellos la heroína era lo mismo que había sido para mí antes de empezar a consumirla. Era muy, pero muy triste. No hablábamos mucho. Ellos pensaban lo peor, como la mayoría de la gente, y no los culpo por eso. Pero las cosas nunca son tan malas como parecen. Desde que dejé de consumir, todo volvió bastante a la normalidad. A excepción de Dave. Todavía sigo un poco preocupado por él, porque sigue sintiendo que lo podemos cambiar en cualquier momento. Todavía siente que…

-¿Qué no pasó la prueba?

-Sí. No entiendo. Yo trato de halagarlo todo lo que puedo. No soy de halagar muy seguido, en especial en los ensayos. “Hagamos tal tema, hagamos tal otro, hagámoslo de nuevo”. Y listo. Me parece que Dave es de los que a veces necesitan que les en seguridad. Lo noto, por eso trato de hacerlo más seguido.

-¿Así que tienes la sartén por el mango?

-Sí. Les pregunto qué opinan de las cosas. Pero, en última instancia, decido yo. Siempre me siento extraño cuando digo eso; parece egoísta. Pero jamás discutimos. Dave, Krist y yo no nos gritamos. Nunca.

-¿No hay algún asunto por el que hayan tenido una conversación al menos subida de tono?

-Sí: las regalías. Yo cobro todas las de las letras. De las que corresponden a la música, yo cobro el 75 por ciento, y ellos, el resto. Me parece justo. Pero en aquel momento, cuando surgió el tema, yo consumía drogas. Y ellos pensaron que tal vez yo empezaría a pedir más cosas. Tenían miedo de que me volviera loco y empezara a tenerlos a sueldo, y cosas así. Pero ni siquiera entonces nos gritamos. Y repartimos todo lo demás en partes iguales.

-Con todas las reservas que tienes acerca de tocar “Teen Spirit” y de seguir escribiendo el mismo tipo de canciones, ¿vislumbras una época en la que no exista Nirvana? ¿Vas a tratar de hacer las cosas por tu cuenta?

-No creo que alguna vez pueda hacer algo como solista, el Proyecto Kurt Cobain.

-Ni siquiera suena bien.

-No (risas). Pero sí, me gustaría trabajar con gente que sea totalmente, completamente, lo contrario de lo que hago ahora. Algo bien distinto.

-No es un buen pronóstico para el futuro de Nirvana ni para el tipo de música que hacen juntos.

-A eso estuve apuntando de alguna manera en toda la entrevista. A que estamos gastados. Llegamos al punto en el que las cosas se hacen repetitivas. No hay algo a lo que uno aspire, no hay algo que uno pueda desear.

Nuestra mejor época fue cuando se editó Nevermind e hicimos esa gira norteamericana en la que actuamos en boliches. Se agotaban todas las entradas, y al disco le iba muy bien, y había una onda descomunal, una vibración de energía. Pasaba algo muy especial.

No me gusta para nada siquiera decirlo, pero no veo que este grupo dure más que un par de discos más, a no ser que realmente trabajemos mucho con la experimentación. O sea, asumámoslo. Cuando las mismas personas están juntas haciéndo lo mismo, están limitadas. Me interesa mucho estudiar cosas distintas, y sé que a Krist y a Dave también. Pero no sé si somos capaces de hacerlo juntos. No quiero sacar otro disco que se parezca a los últimos tres. Sé que vamos a editar un disco más, por lo menos, y tengo bastante claro cómo va a ser: muy etéreo, acústico, como el último trabajo de R.E.M. Quisiera poder escribir un par de canciones que sean tan buenas como las que escriben ellos… No sé cómo ese grup0o hace lo que hace. ¡Dios mío! Son lo mejor que hay. Resolvieron su éxito a la perfección y siguen ofreciendo una música excelente.

Eso es lo que me gustaría que hiciera nuestro grupo. Porque estamos siempre en la misma. Nos encasillaron. ¿R.E.M. es qué? ¿Rock universitario? Eso no pega. “Grunge” es un término tan potente como”new wave”. De ahí no se puede salir. Va a pasar de moda. Tienes que arriesgarte y confiar en que te acepte un público completamente distinto, o que el mismo grupo crezca a la par tuya.

-¿Y si los chicos dicen: “No nos gusta; tómenselas”?

-Y bueno. (Risas) Que se vayan a la mierda.

 

29
Sep

[Entrevista] Nirvana En Argentina

El mediodía del jueves 29 de octubre de 1992 Kurt Cobain llegó al aeropuerto de Ezeiza en compañía de su pareja Courtney Love-, unas quince personas como parte del equipo de gira, una ignota banda femenina de Seattle llamada Calamity Jane y sus dos compañeros Krist Novoselic y Dave Grohl.
 Nirvana era la banda de rock del momento en el primer mundo (Nevermind, el de “Smells like teen spirit”, ya superaba los cinco millones de copias vendidas) y, algo llamativo para la organización de espectáculos en la Argentina, llegaba a Buenos Aires a tiempo.

1992 era un año complicado en la vida de Cobain. Recién comenzaba a formalizar su relación (se había casado el 24 de febrero de ese año) y un par de meses después, la noticia del embarazo de Courtney y sus posteriores, escandalosas declaraciones a la revista Vanity Fair (aquello de que seguía consumiendo heroína, aun en ese estado) habían ocasionado un huracán en Estados Unidos. Finalmente, el 18 de agosto nació Frances Bean, una nena por la cual debieron batallar judicialmente para mantenerla en su hogar. Lo lograron. Un par de meses después de aquello, Cobain, Love, Novoselic, Grohl y el resto de la crew, llegaban a Buenos Aires y… Nadie los había ido a esperar.

La programación de la primera fecha del Festival Rock & Pop indicaba que Nirvana haría su primera (y única) presentación en Buenos Aires a partir de las 23 de aquel viernes. Pero el trío de Seattle arrancó media hora antes, con un tema imposible de identificar, un bosquejo de lo que sería alguna nueva canción que después se quedó afuera de In Utero. Kurt Cobain estaba evidentemente enojado y el sonido de su guitarra hablaba por él.

“Llegamos tarde, pasamos a la zona del reclamo de equipaje y ahí estaba toda la banda, esperando. Lo primero que vimos, además de reconocerlos inmediatamente por su aspecto entre la gente que esperaba por sus valijas, fue una mirada de miedo. Era Courtney Love, seguro que no le gustaba nada esperar. Nos clavó una mirada que nos hizo pensar que ella era más… algo que todos los demás”, cuenta uno de los integrantes de la producción de la empresa Rock and Pop Internacional, encargada de la organización de aquellos conciertos que formaron parte de un ecléctico festival que incluyó a Keith Richards, Joe Cocker y B’52’s.

Un par de días antes, dos exactamente, un fax de rutina enviado desde la oficina de managment de la banda -con una lista más o menos previsible de pedidos para la estadía de Nirvana en Buenos Aires- había complicado un poco las cosas, más que nada por lo extraño de la solicitud: querían un cocinero con disponibilidad full time, o sea 24 horas al día. “El problema era conseguir uno, ni siquiera era un costo que debía pagar la producción, de esa cuenta se hacían cargo ellos”, recuerda quien estuvo a cargo de la atención a los artistas internacionales que llegaron en esa semana. Finalmente, apareció un cocinero.

Iban casi seis minutos de show cuando, después de terminar “Aneurysm”, el segundo tema, Cobain hizo sonar la introducción de su más grande hit, “Smells like teen spirit”. Pero enseguida lo cortó y tocó “Breed”, otro tema de Nevermind. Cuando llegó al final de éste, volvió a amenazar con la canción que puso a Nirvana en boca de todo el mundo. Segunda falsa alarma.

“Otras veces ya me había llamado pero esta vez fue diferente, porque querían saber si me podía ocupar todo el día. Se acordaron de mí y me llamaron. Me dijeron: ‘Tu labor va a ser así: te vamos a dar un cuarto en el hotel, llevate un asistente si querés, y tenés que esperar que el tipo te llame’. Dije que sí”, relata Paul Azema, durante varios años chef del Morocco, actualmente parte del staff de un conocido restaurante en su sede de Puerto Madero. La explicación de la exigencia era más bien simple: a Cobain le dolía el estómago continuamente, producto de alguna descompensación en su aparato digestivo, afectado por el alcohol y también por su adicción a la heroína.

Eso, lo del dolor, fue lo primero que notaron los miembros de la producción del festival cuando vieron al tipo rubio, con barba de un par de días, que vestía normalmente y miraba hacia la nada. “Tenía cara de triste… Pero también parecía completamente desconectado de la realidad, al revés de Novoselic y Grohl, que se mostraban simpáticos y dispuestos a hablar. Parecía un ente con cara de dolor de panza”. Sin saber mucho de la larga carrera de excesos que por entonces ya ostentaba la hoy viuda estrella de Hollywood, otra cosa impresionó de aquel grupo. “En un momento, cuando subimos a la combi que nos llevaba al Sheraton, le pude ver bien los brazos a Courtney Love y… Tenía un montón de cortes chiquitos, como si fueran raspones”.

El trío continúa con “Drain you”, luego con una extraña versión de “Beeswax” y “Spank thru”, el primer tema grabado por Nirvana (para el compilado Sub Pop 2000). El final de “School” (de Bleach, debut discográfico) recibe los primeros aplausos ostensibles de la noche. Cobain larga con una versión sucia de “Come as you are” (otro hit de Nevermind). Como el público grita “Ey, ey” siguiendo el ritmo, él cambia la letra y en buena parte emite sólo onomatopeyas.

La primera noche, previa al show, fue bastante normal para una banda de rock en gira. Para todos menos para Kurt. Novoselic, Grohl, Love, las Calamity Jane y el resto, que salieron a comer y terminaron zapando en un pequeño local de Constitución, llamado por entonces La Cueva. Tocaron hasta la madrugada. El, mientras tanto, se quedó en su habitación tal como lo haría en los cuatro días que pasó en la ciudad. Con Paul, el chef, esperando su llamado en otra habitación del mismo piso. “Yo ya conocía las cocinas del hotel, conocía alguna gente de ahí y me habían dado libertad para moverme y trabajar, sólo tenía que anotar qué usaba.

Estuve bastante tiempo sin hacer nada hasta que un día llamó a las cinco de la mañana. Me pidió pizza con peperoni. Después, otra vez pidió pescado al vapor con una salsa holandesa, otra vez sandwiches de carne fría. Me acuerdo de Courtney Love recibiéndome en camisón y de ver al tipo ahí, callado, apenas hablando. Era distante pero muy amable”, sigue Azema. Cada vez que esto sucedía, Cobain se encargaba de llamar después para decir que le había gustado la comida. Ni más ni menos que eso. “Me habían dicho que él no podía comer cualquier cosa, que tuviera cuidado. Así pedía desayunos típicos americanos: papilla de Quaker con leche y esas cosas. Siempre me pareció que él tenía una expresión de me importa tres carajos todo…”

Después de afinar, Nirvana hace “Lithium”, “Lounge Act”, “Sliver” y “About a girl”. Entonces, Cobain le pregunta al bajista: “Ey, Chris, ¿querés bailar el tango?”. El público empieza a corear el nombre de la banda y el cantante arranca con “Polly”, acompañada por Grohl haciendo repiques sobre un platillo y por Novoselic en… ¡palmas! Después, Cobain se pone a jugar con una canción country. “Somos una de las bandas más excitantes del mundo, como ustedes pueden ver”, ¿bromea? Novoselic. En un momento, el cantante manifiesta haber recordado cómo es el tema que sigue a continuación y lo presenta: “Esta canción se llama ‘In Bloom’. La versión es mucho más pesada que la que figura en Nevermind.

La distancia de Cobain con todo ese entorno no quitó, sin embargo, un gesto de cortesía. “La chica que trabajaba conmigo quería ir al show, yo se lo estaba diciendo al manager y él, que andaba por ahí antes de la prueba de sonido, le preguntó qué le estaba diciendo. Cuando le contaron, les dijo que nos llevaran al show en la combi de ellos”. La prueba de sonido se desarrolló sin inconvenientes en la tarde del viernes 30 de octubre. Una imagen se quedó grabada entre los que acompañaron al trío hasta Vélez. “Ya había terminado la prueba de sonido y todos íbamos para las camionetas. Esperamos un rato mientras se terminaba de juntar todo y ahí lo vimos, sentado en el piso del estacionamiento de Vélez, siempre mirando hacia la nada y sin hablar”. Por la noche, camino al estadio, tampoco dijo nada. Paul, que viajó en la combi por la autopista rumbo a Liniers da fe de aquel mutismo. “De ida y de vuelta, no dijo una palabra. Mientras los demás hablaban, él miraba por la ventanilla.”

“Territorial pissing” suena acelerada, pero el público la canta entera. Luego, Grohl encara un ritmo dance y, en castellano precario, grita: “Io me gusta tecnoooouuu”. Tocan “Been a son” y repiten el truco. Después hacen “On a plain”, “Negative creep” y “Blew”, dicen “gracias” y el escenario queda desierto. Kurt estaba muy molesto por la reacción de la gente con sus amigas de Calamity Jane, que subieron al escenario después de la actuación del soporte local, Los Brujos. Cuenta Lee Chi, bajista de la banda por entonces: “Les tiraron de todo. Yo vi cómo caían pilas grandes, que no sé de dónde las habían sacado. Las pibas se querían ir y Courtney Love, que estaba a un costado, las puteaba para que volvieran a la escena”. Cobain también estaba mirando y así había estado también mientras se desarrollaba el set de Los Brujos. “Estuvieron ahí y nos invitaron a ir al camarín después de su concierto”. El show de Nirvana fue, podría decirse, desconcertante. Para el público al menos. “El manager, todo colgado, nos preguntó si nos había gustado…”, recuerdan hoy quienes estaba trabajando esa noche en la producción del show. Martín Rea, por entonces jefe de prensa de la compañía discográfica BMG -que editaba a Nirvana en Argentina por esos años-, dice que los hombres del entorno de la banda preguntaban impresionados por las reacciones del público.

“Estaban preocupados, se creyeron que la gente estaba enojada ‘¿Va a haber alguno problema?’, me preguntaban. Se habían quedado medio asustados por la reacción de la gente con las soportes”, recuerda hoy. Después de aquel extraño show, dos de Los Brujos pasaron al camarín del trío. Dice Lee Chi: “Fuimos uno de los cantantes y yo. El camarín era muy lujoso, tenía una alfombra re alta. Cuando llegamos, adentro estaban Cobain, Grohl, Novoselic, Courtney Love, las Calamity Jane. Y estaban en medio de una batalla de carne. Se tiraban unos a otro con los pedazos de asado que había en una mesa. Era impresionante. Me acuerdo de cómo chorreaba la sangre en las paredes blancas. Nos acercamos a Cobain y un fotógrafo de Gente nos sacó una foto que nunca pude conseguir.

Cobain nos dijo que le había gustado la banda. Al menos, eso dijo la traductora. Se lo notaba mal, bastante gastado por las drogas. Tenía la piel escamada y se lo veía muy rojo”. Al rato, el trío vuelve al escenario decorado sólo con una sábana blanca a manera de telón de fondo. Nirvana adelanta “All apologies”, un tema que luego saldría en In Utero, y Cobain berrea el final. Todo el estadio espera “Smell like teen spirit”, pero el grupo se embarca con una suerte de improvisación sobre el tema “Nameless, endless” (que significa, literalmente, “Sin nombre, sin final”). Cuando termina, Cobain, Grohl y Novoselic se retiran nuevamente. El público empieza a cantar que “Nirvana no se va”. Pero, después de 1.24 de concierto y sin tocar su canción más famosa, Nirvana terminó. Al día siguiente, sábado 31, Cobain concedió una entrevista, la única a su paso por la ciudad. Dice Rea: “Ya le habían sugerido al manager una nota con el diario Clarín. Pero, de entrada, me dijeron que no quería nada. Insistimos y finalmente él dijo que sí”. Ahí estaba, en un salón del piso 22 del hotel Sheraton, con “la mirada perdida”, más o menos a las cinco de la tarde. El periodista era Sergio Marchi. Que dice hoy: “Llegué, me saludó muy serio y lo que más me llamó la atención era su mirada. Te miraba pero como si no fuera a vos, como que miraba detrás tuyo. A las preguntas simples, contestaba bien, sin ningún desagrado pero serio. Después de un rato se fue aflojando, hablamos de música y de su hija. Fumaba Marlboro light. Me dijo que no había tocado “Smells like teen spirit” porque él entendía que la gente no se merecía esa canción por haber tratado mal a las Calamity Jane. Me dijo que cuando vieron la actitud del público, dejó de importarles el show”.

Se quedaron hablando un buen rato, incluso más de lo pactado. Entraron dos veces los asistentes de la banda y gente de la compañía discográfica para pedir que terminaran, pero él quiso seguir hablando. “Me dijo que le encantaban las Breeders y que admiraba a Michael Stipe por cómo se movía con su fama”, comenta Marchi. No hay mucho más por contar, sólo que el lunes 2 de noviembre, cuando se iban del hotel, se vivió un pequeño incidente. Las Calamity Jane habían dado cuenta de todo lo que había en el frigobar de sus habitaciones y no querían hacerse cargo de los gastos. Desde la productora local, tampoco. Había que salir del hotel, llegar al aeropuerto y volver a los Estados Unidos, en donde esperaba Frances Bean con apenas dos meses. Entonces, Kurt Cobain pagó la cuenta de su bolsillo. Y se fue.

29
Sep

[Entrevista] El Triple Platino

¿Cómo está disfrutando Kurt Cobain del éxito como líder de la primera banda de punk rock en el mundo en obtener triple platino? No pregunten.

Por ahora, Kurt Cobain y su nueva esposa, Courtney Love, viven en un apartamento en el modesto distrito de Fairfax, en Los Angeles. El living guarda un amplificador Fender Twin Reverb, una guitarra sin cuerdas, un provisorio altar budista y la colección de muñecas de plástico de la pareja. La cuenta de los discos compactos y cintas están desparramando por todo el estéreo -obscuridades como Calamity Jane, Cosmic Psychos y Billy Childish, así como Cheap Trick y Los Beatles. “Madera noruega” recorre desde la sala hasta el dormitorio alumbrado en penumbras, donde Cobain está tendido de espaldas en pijama; una uña del pie pintada de rojo se asoma por el final de la manta y un par de osos de juguetes yacen al lado de él como compañía. Él está siendo víctima de una larga y dolorosa condición estomacal -quizás una úlcera- agravada por el estrés y, aparentemente, por su forma de gritar al cantar. Comiendo prácticamente nada por alrededor de dos semanas, Cobain, de 25, está impresionantemente demacrado y frágil, como un soldado de infantería lleno de rastrojos, quien sonrió en la foto interior de Nevermind. Es difícil de creer que este es el mismo tipo que destroza guitarras y gime con tal violencia -hasta notas sus ojos azules llameando y los rayos rozados y púrpura descoloridos en su cabello.Más tempranamente Cobain había cancelado una entrevista, en parte por las cartas anti Nirvana que recientemente dominaron la página de correspondencias de Rolling Stone y en parte porque la revista tomó prestado el título del single de la banda “Smells Like Teen Spirit” para un titular en la reciente portada de “Beverly Hills 90210″. Luego él vino para acá. “Hay muchas cosas acerca de Rolling Stone con las que nunca he estado de acuerdo”, dice Cobain en un amable gruñido que está a uno o dos pasos de un susurro, “pero es solo como la vieja escuela, en que tu peleas con tus pares o de gente que está relacionada con el rock and roll, estén o no relacionados con ello en el mismo contexto que a ti te gustaría. Hay muchos artículos que han aparecido allí de los que he estado agradecido, así que en realidad es estúpido atacar a algo frente a lo que no estás 100 por ciento en contra. Si hay un mínimo de esperanza en algo, debes soportarlo. No culpo que la mitad de los chicos punk rocker de 17 años me llame un traidor vendido, dice Cobain. “Entiendo eso. Quizás cuando crezcan un poquito, ellos realizarán más cosas en la vida que pasarse la vida llevando tu identidad de rock and roll tan rectamente”. Todo lo que necesito es un descanso, y mi estrés volverá a la normalidad”, dice Cobain. “Me voy a recuperar de salud y voy a comenzar de nuevo”. Él ciertamente se merece un descanso después de tocar casi 100 fechas en cuatro continentes en cinco meses, no estando nunca por mucho tiempo en un lugar para que un doctor atendiera su problema al estómago. Y él y sus compañeros de banda, el bajista Krist Novoselic y el baterista Dave Grohl, han tenido que hacer frente con la peculiar situación de ser la primera banda punk rock en el mundo en obtener un triple platino. Poco después del lanzamiento de Nevermind en Septiembre, MTV bombardeó con “Teen Spirit” noche y día mientras el álbum saltaba en los charts hasta ser N° 1. Aunque el sello de la banda, DGC, dudaba que el álbum vendiera por sobre 250,000 copias, vendió tres millones en solo cuatro meses y continua vendiendo casi 100,000 copias a la semana.
Para Nirvana, sacar su mayor placa discográfica fue como comprarse un auto nuevo. Pero el camino del éxito fue como si de pronto descubrieran que el auto es un Ferrari y que el acelerador está a fondo. Los amigos están preocupados de cómo la banda está tomándose todo esto.  ”Dave está simplemente vuelto loco”, dice Nils Berstein, un buen amigo de los miembros de la banda, quien coordina su correo de fans. Novoselic, según Bernstein, ha tenido problemas con el alcohol, pero ha estado sin tomar este año. Pero los rumores están volando alrededor de Cobain. Un reciente artículo en la revista de la industria musical Hits, dijo que Coabin estaba ” dándose de porrazos bailando con Mr Brownstone”, una jerga utilizada por Guns N’ Roses para referirse al estar consumiendo heroína. Un bosquejo biográfico aparecido en enero en la revista BAM afirmó de Cobain que “las pupilas dilatadas, las mejillas hundidas y escamadas, la piel pálida sugería algo más serio que mera fatiga”.  Cobain niega que está usando heroína. “Incluso ni siquiera bebo, porque eso destruye mi estómago”, protesta. “Mi cuerpo no me permitiría tomar drogas ni aunque quisiera, porque estoy muy débil. Todas las drogas son una pérdida de tiempo. Destruyen tu memoria y autoestima y todo lo que tiene que ver con el respeto hacia ti mismo. No hay nada bueno en ellas. Pero tampoco me voy a poner a predicar en su contra. Es tu elección, pero por mi experiencia, he encontrado que son una pérdida de tiempo”. Cobain le da un desaire a las especulaciones de que él estaría encontrando dificultades con la fama y desmiente los rumores de que pronto terminaría con la banda porque se ha convertido en algo demasiado grande. “Realmente eso no me está afectando tanto como pareciera en las entrevistas y la manera en cómo muchos periodistas han retratado mi actitud,” dice. “Estoy bastante relajado con esto”. Pero gente que lo conoce dice lo contrario. Escogiendo sus palabras con cuidado, Jack Endino, productor del disco debut de la banda, Bleach, dice, “Cuando los vi en Amsterdam pocos meses atrás, me parecieron como que estaban un poco malhumorados y… bajo presión”. La fama refriega contra la ética punk de Cobain, lo cual es porque él rehusó ser llevado en limosina para la aparición de Nirvana en Saturday Night Live. “La gente está tratándolo como a un dios, y eso le molesta en sobremanera”, dice Bernstein. “Ellos le están dando un elevado sentido de importancia que él siente que no tiene o no merece. Así que les dice ‘Váyanse a la mierda!’Krist y Dave han tenido que cobrar ánimos de la flojera de Kurt. Krist y Dave antes eran unidos, pero ahora son inseparables”. “Sólo para sobrevivir últimamente. He llegado a retirarme mucho más de la banda,” confiesa Cobain. “No voy de fiesta después del show, voy derecho a mi habitación de hotel y me voy a dormir y a concentrarme en comer en la mañana. Más bien me he estado ocupando en cosas como esas. Nuestras amistades no han estado peligrando por eso, pero esta gira definitivamente tomó algunos años de nuestras vidas. Planeo hacer cambios”. El estrés ha afectado a Cobain antes. Él tuvo un colapso en el escenario en un show en Roma en 1989, casi al final de una gira muy molesta y agotadora en Europa. Dice Bruce Pavitt, uno de los dueños de Sub Pop Records, el primer sello de Nirvana: “Después de cuatro o cinco canciones, él dejó de tocar y trepó por una de las columnas de los altavoces e iba a saltar. Los guardias de seguridad estaban fuera de sí, y todo el mundo sólo estaba pidiéndole que bajara. Y él decía, ‘No, no, sólo voy a pegarme una zambullida.’ Realmente estaba alcanzando su límite. La gente literalmente veía a un tipo descabellado en frente de ellos quien podría quebrarse su cuello si él no esperaba a que se reuniesen para sujetarlo”. Cobain estaba finalmente hablando más fuerte.

Si él puede hacer subir el calor, Cobain, extremadamente brillante y desaprensivo de causar provocación, puede emerger como una especie de John Lennon. La comparación con el ídolo de Cobain es frívola. Tal como Lennon, él está utilizando su música para dar cuenta de una infancia infeliz. Y así como Lennon, está profundamente enamorado de una igualmente provocativa y visionaria artista -Courtney Love, líder de la ardiente banda neo-feminista Hole. Cobain y Love se casaron el 24 de febrero en una retirada locación en Waikiki, Hawai, después de la gira de Nirvana por Japón y Australia con sólo una disectaria ministra y un roadie como testigo. “Es como agua de Evian y ácido de batería”, dice Cobain acerca de la química de la pareja. ¿Y cuando se mezclan los dos? “El resultado es amor”, dice Cobain, sonriendo por primera vez. Exhausto y postrado en cama, Cobain no está aun lo suficientemente afligido como para proclamar: “Estoy tan contento de que halla sucedido. Finalmente encontré a alguien con quien soy totalmente compatible. No me importa si ella es hombre, mujer o hermafrodita o un burro. Somos compatibles”. Siempre que Love entra caminando a la habitación, incluso si él está regañando acerca de algo, él le hace una sonrisa bonachona, en un verdadero golpe de amor. “Había estado pensando acerca de ello, y no puedo sacar ninguna conclusión al respecto, dice Cobain acerca del éxito de Nevermind. “No quiero sonar egoísta, pero sé que es mejor que la mayoría de la mierda comercial que ha estado atragantando las gargantas de las personas por largo tiempo”.  Nevermind personifica un momento cultural, “Smells Like Teen Spirit” es un himno (¿o está en contra?) de la generación “¿Porqué preguntas porqué?”. Sólo que no llamen a Cobain el vocero de una generación. “Yo soy vocero de mí mismo”, dice él. “Lo único que sucede es que hay un grupo de gente que está interesada en qué es lo que voy a decir. Encuentro que eso me espanta a veces porque yo estoy tan confundido como mucha gente. No tengo las respuestas para todo. No quiero ser un estúpido vocero”.  ”Esa ambigüedad, esa es la peor cosa”, dice el productor de Nevermind, Butch Vig. “El que los chicos estén atraídos por la música no lo hace a él necesariamente vocero de una generación, pero todo eso en la música -la pasión y todo eso hace que él no sepa necesariamente lo que quiere, y eso le molesta. Y todas esas cosas funcionando en distintos niveles a la vez. No sé lo que “Teen Spirit” significa exactamente, pero tú sabes que significa algo, y es intenso como el demonio”.  Cobain está de acuerdo en que el mensaje no está necesariamente en las palabras. “Mucha de la música es en realidad personal, hasta las emociones y experiencias que he tenido en mi vida”, dice, encendiendo un cigarrillo, “pero muchos de los temas en las canciones no son personales. Más bien solo son historias de la TV o de libros o películas o amigos. Pero definitivamente la emoción y los sentimientos son para mí. Mucha de la concentración mientras canto es para mi abdomen superior, es donde grito, es donde siento, allí es donde todo viene de mí -justo aquí”, continúa, tocando un punto justo debajo de su esternón. Es exactamente donde está concentrado su dolor estomacal. Cuando Nevermind llegó al número uno, Cobain estaba “de alguna manera excitado”, dice él. “No lo admití en ese entonces. Yo solo esperaba que eso no acabara con nosotros. Espero que haya otras bandas que puedan mantenerse en ello”.  Además Cobain estaba emocionado cuando bandas del underground se infiltraron en los charts, y encontró un ultraje el hecho de que otros se hayan agarrado de los faldones del boom alternativo. Su blanco favorito es Pearl Jam, también de Seattle, a los cuales los acusa de “corporativos, una fusión de rock alternativo e inflado”, en una reciente entrevista a la revista Musician. “Cada artículo que veo en el que escriben acerca de ellos, ellos nos mencionan, como una especie de anzuelo”, dice Cobain, sentándose cruzado de piernas sobre la cama. “Me encantaría ser borrado de la asociación mía con esa banda y otras bandas corporativas como the Nymphs y unas pocas otras igual de traidoras. Me siento en la obligación de advertir a los chicos de la música falsa que asegura ser underground. Ellos están saltando en el carro de la música alternativa”.  ”No sé que le hemos hecho; si tiene una vendeta personal contra nosotros, debería venir hacia acá y decírnoslo”, dice Jeff Ament, de Pearl Jam, quien dice que Cobain apenas les dijo hola cuando estuvieron recientemente en una minigira juntos. “Teniendo esa especie de frustración reprimida, el tipo obviamente debe tener una profunda inseguridad de él mismo. ¿Él piensa que nosotros estamos agarrándonos de su carro de música? Nosotros podemos voltearnos y decir que Nirvana sacó discos con dinero que nosotros hicimos para Sub Pop cuando estábamos en Green River”. Cobain es más feliz narrando una lista de algunas de las bandas que a él le gustan: The Breeders, Pixies, REM, Jesus Lizard, Urge Overkill, Beat Happening, Dinosaur Jr y Flipper. Para los miembros de Nirvana, estar enchufados con los músicos del underground, es uno de los pocos consuelos de las presiones de la fama. Cuando la banda tocó en el Paramount Theater de Seattle para su gran show de bienvenida a casa, el pasado Halloween, fueron teloneados por Bikini Kill, una banda femenina confrontacional de las cercanías de Olympia, quienes salieron en ropa interior con la palabra “PERRA” escrita en sus torsos. Ayudar a salir a las letras alternativas refuerza a la comunidad que hizo posible el éxito de Nirvana. “No es cosa de destruir la industria musical”, explica uno de los dueños de Sub Pop Jonathan Poneman,”es cuestión de ser capaz de ser incluido. Revolución egalitaria -eso es lo que los hace a ellos una banda de punk rock”.  Es apropiado de Nirvana halla empujado con violencia a Michael Jackson del puesto N°1 de los charts pop. Cobain y Jackson tiene poco en común -no importa si eres negro o blanco, pero cuando Cobain escucha tales trivialidades azucaradas, él grita. La música de Jackson es del estilo de los 80, bonita al oído, mientras que Nirvana hace música de raíces del pasto para los 90. No hay glamour en Nirvana, no hay nada de glamour, en efecto.  Novoselic y Cobain vienen de la localidad rural de Aberdeen, Washington, a 100 millas al suroeste de Seattle, donde la mamá de Novoselic echó a andar El Salón de Belleza de Mary. Aberdeen había sido en sus mejores días -a saber, la época de la pesca de ballenas, a mitad del siglo XIX, cuando el pueblo sirvió como un gran burdel para los marineros visitantes, un hecho que, Novoselic ha dicho, hace que los residentes “se avergüencen un poco de nuestras raíces”. El penetrante desempleo y perpetuamente lluvioso, el clima gris ha llevado a un desenfrenado alcoholismo y a una taza de suicidio que sobrepasa el doble del promedio del estado. La casa de empeños local está llena de armas, sierras de cadena y guitarras. Uno de los bares más populares del pueblo es el actualmente llamado The Pourhouse, en donde hay dos hombres jóvenes de la edad de Cobain, Joe y James, sentados con una jarra de cerveza cada uno. Joe está con licencia del trabajo porque se quebró la pierna. “Intenté salir volando de una casa”, explica él.

“Sí, conozco al chico Cobain”, dice James. “Fajina”.

“¿Él es una fajina?”, pregunta Joe, bajando la jarra. Recuperándose rápidamente, él declara: “Nosotros liamos con fajinas aquí. Los corremos del pueblo”.

Aquí es donde Cobain y Novoselic crecieron. Ese es el por qué ellos se besaron en los labios mientras daban comerciales en “SNL”. Sabían que eso molestaría a los pueblerinos de su antiguo hogar -y a todos los que fueran como ellos.

“Definitivamente tengo un problema con el típico hombre macho -el tipo de clase de bueyes de carga forzudos”, dice Cobain aburridamente, “porque siempre han sido una amenaza para mí. He tenido que liar con ellos la mayor parte de mi vida -siendo provocado mediante insultos y aporreado por ellos en la escuela. Definitivamente me siento más cercano al lado femenino del ser humano, y eso que yo soy hombre -o la idea americana de lo que se supone que es un hombre. Sólo ve un comercial de cerveza y verás lo que quiero decir”. “Mientras cumplo más edad”, dice Cobain, fans de Beckett, Burroughs y Bukowski, “me siento más enajenado -no puedo encontrar amigos con quienes me sienta compatible en todo. Todos se convirtieron con el tiempo en un tractor, y yo sabía que quería algo diferente. Quería ser una especie de artista.”  ”Si él hubiese estado en cualquier otro lugar distinto”,dice su madre, Wendy O’Connor, “habría estado bien -habría sido suficiente para su suerte no sobresalir mucho. Pero este pueblo es justamente como Peyton Place. Todo el mundo está observando a cada uno y juzgando, y tienen sus pequeñas ranuras para ver cómo son cada uno en casa -y él no.”  Un amigo de Cobain dijo medio bromeando que Nevermind se le vendió a cada niño abusado en el país, y quizás no esté tan lejos de la verdad -la taza de divorcio se encumbró cercana al 50 por ciento a mediados de los 70, y todos esos niños de hogares rotos se están convirtiendo en adultos. Inclusive Kurt Cobain. Cobain comenzó su vida como un niño radiante. “Amanecía cada día con tanta alegría, como si no fuera a tener otro”, recuerda su madre. “Cuando íbamos al centro del pueblo, a las tiendas, él le cantaba a la gente”. La inteligencia de Cobain floreció tempranamente. “En cierta manera me asustaba, porque él tenía percepciones que yo nunca había visto que un niño pequeño tuviera”, continúa su madre. “Él tenía la vida resuelta desde realmente joven. Sabía que la vida no siempre era hermosa. Kurt estaba enfocado en el mundo -podía estar pintando en un libro para colorear, y las noticias ocurrían, y él estaba muy al tanto de eso, y solo tenía tres años y medio”. “También tenía amigos imaginarios”, dice O’Connors.”Había uno llamado Boddah -él le echaba la culpa por todo a él. Tenía un lugar en la mesa -llegó a ser ridículo. Un día su tío Clark preguntó si podía llevar a Boddah con él a Vietnam porque se sentía muy solo allá. Y Kurt me llevó a un lado y me susurró al oído: ‘Boddah no es real. ¿Clark no sabe eso?’”. Pero los padres de Cobain -una secretaria y un mecánico de autos- se divorciaron cuando él tenía 8 años, y “eso le destrozó su vida”, dice su madre. “Cambió completamente. Creo que se sentía avergonzado. Y se volvió muy introvertido -él simplemente se guardaba todas las cosas. Se convirtió en alguien muy tímido. Sencillamente estaba devastado. Pienso que aún está sufriendo”. Al igual que una pequeña parte de jóvenes, Cobain estuvo deambulando entre su madre, su padre, tíos y abuelos y así sucesivamente.  Cobain no había escuchado nada aparte de The Beatles hasta los 9 años, cuando su papá se subscribió al club de discos y álbumes de Led Zeppelín, Kiss y Black Sabbath, comenzando a recibir correspondencia de ello. Luego Kurt comenzó a seguir la gira de Sex Pistols por América en revistas. Él no sabía cómo sonaba el punk, porque en la tienda del pueblo no había de esos discos, pero él tenía una idea. “Estaba inclinado por algo mucho más pesado, sin embargo melódico al mismo tiempo”, dice Cobain, “algo distinto del heavy metal, una actitud diferente”.  Cobain idolatraba a la banda de Aberdeen the Melvins y condujo la camioneta de giras de ellos, acarreaba su equipo y observó cerca de 200 de sus ensayos, con su presupuesto. El líder de Melvins Buzz Osbourne llegó a ser su amigo y mentor y llevó a Cobain, de 16 años, a su primer concierto de rock -Black Flag. Según el bajista de Melvins Matt Lukin (ahora en Mudhoney), “él estaba totalmente exhausto”. Fue por ese entonces que Cobain cambió la batería por la guitarra. “No creo que él fuera un demonio para muchos amigos”, dice Lukin. “Siempre estaba intentando comenzar bandas, pero era difícil encontrar gente que no se aprovechara”. Osborne le presentó a Novoselic, un tímido joven tan alto (mide 6 pies siete) que golpeó su cabeza con las vigas de la casa de Cobain. Cobain formó una banda con este espíritu semejante a él 2 años mayor. Pasaron por nombres cono Ed, Ted y Fred; Skid Row; y Fecal Matters antes de asentarse como Nirvana. Los nervios y un equipo gastado estorbaban sus ataques en vivo, pero Nirvana lentamente desarrolló un sonido poderoso, llegando a ser muy popular en el vecindario de Olympia, donde tocaban en salvajes fiestas en el Evergreen State College. Mientras tanto, la madre de Cobain lo botó de su casa después de que él dejara la escuela secundaria y tocara en bandas en vez de conseguir un empleo. Sin hogar, Cobain durmió en sillones de amigos. Llegó un punto en el que vivió debajo de un puente en Aberdeen, una crónica adaptada en “Something In the Way”, de Nevermind. Un vándalo con causa, a Cobain le encantaba pintar con spray curiosas palabras en las camionetas 4 por 4, el vehículo de los redneck por elección. Otros grafitis favoritos incluían “Dios es Gay” y “Aborta a Cristo”. En 1985 Novoselic, Osborne y Cobain de 18 años escribieron “Reglas del sexo del homosexual” en el costado de un banco de Aberdeen (Osborne jura que decía “Alboroto Silencioso”) Mientras Novoselic y Osborne se ocultaron en un garaje, Cobain fue atrapado y arrestado. Un policía reportó una lista con el contenido de sus bolsillos: una uñeta de guitarra, una llave, una cerveza, una anillo y un cassette de la banda militante punk Millions of Dead Cops. Recibió una multa de $ 180 y 30 días de sentencia. “Él es en realidad una persona muy irritante”, dice Bruce Pavitt de Sub Pop, “así que le hace dramáticos ademanes a la gente que le molesta”. Pero Cobain también es sensible, y las personas sensibles son a menudo las más irritables. “Exactamente”, dice Pavitt, “Esa es la clave”.  Cobain se desempeñó en trabajos como conserje en un hotel y en una consulta de dentista (donde se metió con el óxido nitroso) y se mudó con Matt Lukin, quien después se unió a The Melvins. Sólo por fregar a los vecinos, Cobain fabricó un muñeco de aspecto satánico y lo colgó de un dogal en su ventana. Él mantenía algunas tortugas de mascotas en una bañera que puso enfrente de su habitación. Luego se dio cuenta de que no había manera de drenar el agua, así que Lukin y un carpintero simplemente perforaron un hoyo en el suelo. El cimiento finalmente llegó a anegarse, dejando a la destartalada casucha tambaleando.  En la sesión demo con el productor Jack Endino, Cobain y el baterista de Melvins Dale Crover terminaron 10 canciones en una tarde. Impresionado, Endino tocó la cinta para Jonathan Poneman de Sub Pop. (Dos cortes acabaron en Bleach) En una cafetería de Seattle Poneman conoció a Cobain, quien tenía un respeto reverencial por Sub Pop porque se jactaba con una de sus bandas favoritas, Soundgarden. Novoselic se dejó ver un poquito más tarde. “Krist estaba bebiendo y siendo beligerante”, recuerda Poneman, “y sólo dio un breve ‘ándate a la mierda’ -acerca de esto- ‘OK, tú quieres publicar nuestros discos, eso es genial’. Y luego él me insultó”. Poneman firmó con Nirvana de todos modos.  Un año y dos bateristas después, en octubre de 1988, Sub Pop lanzó el single “Love Buzz”/”Big Cheese”, y Bleach fue lanzado en junio de 1989, grabado por la principesca suma de $606.17. (Jasón Everman en realidad no tocó en el álbum, a pesar de que apareció en los créditos como guitarrista, porque financió la grabación del disco. “Aún le debemos los $600″, dice Cobain. “Quizás debería mandárselos en un cheque”.)  Bleach se vendió lentamente al comienzo, pero luego de unos pocos meses, las críticas y los efusivos elogios de la principal banda indie Sonic Youth finalmente ayudaron a Bleach a vender 35,000 copias, muy impresionante para una banda indie (las ventas del álbum estallaron inmediatamente después de Nevermind)

Pero para este tiempo, el baterista de Bleach Chad Channing es historia. Osbourne sabía de Dave Grohl por tener parte en cuentas con la banda de Grohl, Scream. Después de que el bajista de Scream se marchara, Dave llamó a Osborne en desesperación, y Osborne lo enganchó con sus viejos compañeros de Nirvana. “A Krist y Kurt les gusto Dave porque golpeaba la batería más duro que nadie”, dice el productor Butch Vig.  En agosto de 1990, Nirvana grabó seis temas con Vig para un álbum planeado para Sub Pop. Bleach estuvo muy bien, pero Cobain regresó al estudio con canciones que fueron un salto en cuanto a cualquier cosa que él haya hecho antes. Mientras tanto, Sub Pop había comenzado a conversar con los sellos grandes acerca del negocio de la distribución. Imaginándose que ellos habrían de estar en un sello grande, también podrían escoger por ellos mismos, y los miembros de Nirvana comenzaron a ir de compras con los demos de Vig. Solamente un sello grande podría tener los medios para comprar la parte del contrato de Nirvana con Sub Pop, y una distribución grande acercaría el punk a la gente. “Eso es en parte mucha de mi excusa por no sentir culpa de por qué estoy en un sello grande”, dice Cobain. “En realidad debería sentir culpa por eso; debería estar viviendo la vieja amenaza punk rock y negando todo lo comercial y sobresaliendo en mi propio pequeño mundo y no causando un impacto en todos el quejarme de alguna cosa de la cual la gente ya está. Eso es predicarle a un converso”.  Una guerra de remates estalló entre un puñado de sellos. Nirvana firmó con DGC, el sello iniciado por el magnate en entretenimiento David Geffen, un subsidiario del gigante MCA y el hogar de Guns n’ Roses y Cher. La banda recibió $287,000 como adelanto en dinero. El grupo abordó al productor de R.E.M. Scott Litt y al meridional maestro del pop Don Dixon, pero ninguno de los dos se enrolló tomando el trabajo, y la banda escogió a Vig en vez de a ellos. Durante los ensayos para el álbum, una canción realmente sobresalió. “Tan pronto como empezaron a tocar ‘Teen Spirit’”, dice Vig, “fue un sondeo imponente. Me estaba paseando por la habitación, tratando de no saltar y caer en éxtasis”. Nevermind fue grabado en la primavera pasada por $135,000, incluyendo gastos de envío, mastering y para el mismo Vig ( tuvo después que renegociar). El productor Andy Wallace mezcló el álbum. Vig sabía lo que sucedería cuando todo tipo de personas comenzara a preguntar por él debido a las cintas por adelantado; ahora está siendo asediado con ofertas para producir a bandas y “hacer que ellos suenen como Nirvana”.  Solo en septiembre, Novoselic y Cobain estaban tan pobres que tuvieron que empeñar sus amperios; ahora Cobain saca 20 dólares del cajero automático y encuentra que hay otros $100,000 en su cuenta. Cuando Novoselic le dijo a un amigo que se había comprado una casa de cinco dormitorios en Seattle, su amigo le señaló que los pagos solo iban a ser otro dolor de cabeza. “¿Qué pagos?”, replicó Novoselic. Él había pagado la casa completamente.  ”Mucha gente me pregunta: ‘¿cuándo te va a comprar un auto nuevo?¿Cuándo te va a comprar una casa?’”, dice la madre de Cobain. “No podría aceptarlo si incluso él me lo ofreciera. Nosotros podríamos haberlo ayudado en esto si nos hubiéramos dado cuenta de que esto iba a ser algo. Pensábamos que él iba a olvidarse de esto. Me habría gustado que lo hubiéramos ayudado un poco más a salir adelante. Él no nos debe nada.”  Nirvana, sin embargo, le debe a DGC otro disco, el cual la banda probablemente comenzaría a grabar a final del otoño o principios del invierno. Dice Jonathan Poneman, “Puede que Kurt vaya a crear algo que es una ornada pieza maestra, o puede que vaya a crear algo irritable, lleno de rabia y confusión.” Butch Vig piensa que tendrá un poco de ello o de lo otro en un álbum acústico.

“Tengo una muy buena idea”, dice Cobain. “Pienso que ambos extremos estarán presentes en el próximo álbum -será más crudo en algunas canciones y más pop melódicas en algunas otras. No será solo unidimensional”. Unidimensional o no, hay una buena oportunidad para la audiencia de Cobain si verdaderamente no captaron su mensaje. La antimacho “Territorial Pissings” fue utilizada como música de fondo para un partido de fútbol; “SLTS” podría sufrir la misma suerte que “Rockin in the Free World” o “Born in the USA” -la audiencia puede que no capte la ironía del todo. En realidad, Cobain lo señaló en el estribillo de “In Bloom”, de Nevermind: “él es de los que les gustan todas las canciones bonitas/Y le gusta cantarlas…/Pero no sabe lo que quieren decir”.” Hábilmente, la canción está siendo cantada por naturaleza innata, entrampando a los oyentes en una broma. Según Nils Bernstein, muchas de las cartas de fans de Nirvana dicen a través de las líneas, “¡Hey, vi tu video y compré tu disco!¡Ustedes son de lo mejor!” “Todo el mundo dice, ‘Ustedes son de lo mejor’!, dice Bernstein. Cerca de la mitad pregunta por la letra de “Teen Spirit” (las letras completas de Nevermind serán incluidas en el próximo single, “Lithium”). Muchas de las cartas son escritas por gente entre 10 y 22 años, compran cassetes y ven MTV. “No hay muchas cartas sexuales”, dice Bernstein, lo cual es una rastra. Las escritas desde la prisión son unas de las mejores; también las escritas de los militares”. Y ¿qué es lo que dicen los soldados? “Ellos dicen, ‘Hey, ustedes son de lo mejor!’”. Cobain acepta que mucha de su nueva audiencia está reuniendo al mismo tipo de gente con la que disputaba en la escuela secundaria. “No puedo tener mucha animosidad hacia ellos, porque entiendo que mucha gente con esta personalidad no necesariamente lo escogieron así -por mucho tiempo han presionado con esa manera en que viven”, dice él. “Espero que ellos escuchen nuestra música y escuchen algo diferente que es de la misma vena, que es un poquito diferente a Van Halen. Espero que a ellos se les exponga el underground al leer entrevistas nuestras. Sabiendo que nosotros venimos de un mundo punk rock, quizás mirarán dentro de ello y cambiarán un poquito su forma de ser”. Pero es dudoso de que muchos de ellos lo vayan a hacer. “Sí, parece desesperanzador”, dice Cobain con un suspiro. “Pero es divertido pelear. Te da algo que hacer. Te saca del aburrimiento”. Se ríe.




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