Los 25 años de Leusemia
El día de mi cumpleaños, 18 de julio, una de mis bandas favoritas, de esas que ya son leyenda, celebró sus 25 años en la escena musical, no pude ir lamentablemente al concierto, pero aún guardo en mi memoria ese memorable concierto en mi universidad San Marcos y cuando fui como prensa con grunge4 a cubrir Rock en el Parque VII para un portal de Rock, allí pude conocer de cerca a Daniel F, parco, con palabras justas, le pedi que tocará una canción y lo hizó, sin dedicarmela, pero la cosa es que lo hizó.
Hace ya buen tiempo que no voy a uno de sus memorables pogueos, los extraño, por eso pongo siempre mi CD grabado con «las mejores» de Leusemia entremezclado con las «buenas» de un Daniel solista.
A continuación uno de los mejores, sino el mejor post que leí, los créditos al final.
Guitarras callejeras alzarán su voz
A veces la música se transforma en religión. Sucede con algunos temas, algunas voces, quizás sólo una nota o un verso, que te marcan la vida y se niegan a salir de tu cerebro. Muchas veces esta música permanece oculta en segundo plano, pero al menor descuido salta y realiza el conjuro de someterte a su hechizo. Todos tenemos canciones y grupos que defendemos más allá de toda razón. Es cosa de fanatismo puro.
En mi caso uno de esos pocos grupos es Leusemia. Leusemia de Daniel F, de Kimba Vilis, del Montaña, de Leo Escoria, de Lucho Sanguinetti, de Adrian Arguedas, Aldo Toledo, Nilo Borges, Walter Peche y Kike Altez.
Leusemia se formó en 1983, en la Unidad Vecinal #3, de la mano de los hermanos Valdivia, lo suyo fue una versión tardía del punk inglés del 77 que caló tan profundamente en el público joven limeño que creó un género: el rock subterráneo peruano. Siguieron esta ola grupos como Narcosis, Autopsia, Guerrilla Urbana y Zcuela Crrada. La formación inicial hizo lo suficiente para dejar un único registro, el disco Leusemia, editado por el sello Virrey en 1985.
Los ecos de esta movida se sintieron también fuera de Lima, pero a destiempo. En el Cusco, donde yo vivía, escuché algunos temas a inicios de los noventa, especialmente el himno Oirán tu voz, oirán nuestra voz, realmente no sabía quienes la interpretaban, el cassette con el tema dio tantas vueltas que terminó enredado en el cabezal e irremediablemente perdido.
No sé como llamar a toda esa mierda que pasa
Para 1995 Leusemia se volvió a unir, habían pasado casi diez años desde que subieron juntos a un escenario, en su reencuentro encontraron la química necesaria para retomar el camino y grabar un nuevo álbum: A la mierda lo demás (asesinando al mito) un disco perfecto y defectuoso a la vez, por ese entonces conocí a Héctor Gálvez, quien no paraba de lanzar estribillos y versos del álbum, ¿cuántas veces escuché (y canté) la lista completa de temas?
Por ese entonces trabajaba en una productora de video de Lima, y en esas un amigo me pidió que le diera una mano para grabar un concierto en la Concha acústica del Campo de Marte, debe haber sido a mediados de 1996. Cámara en mano iba registrando la tocada cuando veo que sube Leusemia al estrado. No lo podía creer. Temblando de la emoción registré como pude el acontecimiento, aún tengo parte de ese concierto. Entre otras cosas comprobé el increíble talento de Daniel F como frontman, lanzando arengas, frases hechas o comentarios pastrulos entre tema y tema, sacando un papelito ajado y leyendo fechas de nuevos conciertos y convocatorias diversas, un verdadero show aparte.
En cada espacio, en cada ritmo, en cada ser.
Fujimori nos hizo la vida más jodida, pero también más estimulante, el cierre del siglo nos encontró en las calles blandiendo banderas y palos; y por las noches en los huecos más diversos siguiendo la movida subte. Para entonces me dediqué a seguir con algo de obsesión a Leusemia (y a Rafo Raez, Metadona, G3, Psicosis, Voz Propia, etc.) grabando conciertos aquí y allá, transitando entre huariques de mala muerte en el centro de Lima, o en descampados en los conos. Incluso viajé a Trujillo exclusivamente para ver en acción al grupo, terminada la tocada recalé en un hotelito para salir rápido al día siguiente de regreso a la chamba.
En el camino también conocí a Daniel F, parquísimo y timidón, apenas intercambiamos frases en algunos conciertos, pero era lo de menos, la cosa era estar en la yerba de un estadio (como en el concierto de la UNI) sintiendo los parlantes a forro y sin importar nada más. Ah, y por supuesto el pogo, ese baile aparentemente violento pero en el fondo fraterno, desenfrenado, anónimo, vital, una sensación única.
Tantos años siguiendo al grupo me han dejado una marca indeleble. La primera vez que vi en vivo a Leusemia vivía a una cuadra del Campo de Marte, luego de Demolición salí volando a casa a mirar una y otra vez la cinta grabada mientras el concierto seguía su curso. Fui a conciertos con Mary, estando ella embarazada y con la panza crecida. Cuando nació Joca, tuve que suspender por un cierto tiempo las salidas. Gané y perdí amigos por la afición. Vi a Leusemia en las marchas contra Fujimori en el 2000 y esperé con ansias la salida del álbum doble, en su enorme caja negra, un discazo.
Aún hay mudos llantos clavados entre la murga y tú
Ya sea con temas y composiciones originales o con letras hurtadas a Ubiergo, Moris o Serrat, Leusemia ha hecho más que suficiente para dejar huella. En sus inicios con un sonido sucio, callejero, mal ejecutado y luego variando hacia terrenos melódicos, progresivos y experimentales, cantándole al amor, gritando el desencanto de una juventud sin futuro, narrando pequeñas anécdotas, sacando de adentro cursiles romanzas, y renovando su compromiso con públicos siempre jóvenes, siempre listos a gritar que al colegio no van más.
Y ahora estamos por ver un acontecimiento mayúsculo, el viernes 18 en el anfiteatro del parque de la exposición, Leusemia lucirá por primera vez en 22 años su formación original. Un lujo. Ha pasado un cuarto de siglo desde aquel 1983, el país es otro, todos hemos envejecido, pero la magia aún está firme y se resiste a desaparecer. Ahí estaré para gritar a voz en cuello cada tema y sentir que de verdad hemos sobrevivido 25 años sobre un sueño.

¿Algo de Leusemia?
Sed de Sed


El popular canal de televisión VH1 confirmó a Pearl Jam, Foo Fighters y The Flaming Lips como parte de su show anual «VH1 Rock Honors» que este año honrará a la legendaria banda The Who, que, con sus dos miembros restantes, se encargará de cerrar el evento. 












